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Inicio›Recursos›Cuánto cuesta comer bien

Actualizado el 8 min de lectura Por Manu Caneda, Técnico Superior en Dietética

Cuánto cuesta comer bien jugando al pádel

"Comer bien es carísimo" es de las frases más repetidas del vestuario, y casi siempre la dice alguien que acaba de pagar 300 € por una pala. Vamos a hacer la cuenta de verdad, con números, y a ver dónde se va el dinero de comer de un jugador amateur.

Antes de nada: de qué números hablo

Todo lo que viene son órdenes de magnitud, no tarifas. Dependen de dónde compres, de cuánta gente seáis en casa y de la ciudad. Están calculados para una persona, con la comida de la semana entera, y sirven para comparar partidas entre sí. Esa es la utilidad: ver qué pesa y qué no.

La compra de un jugador, semana tipo

Un jugador de 75-85 kilos que entrena o juega tres o cuatro días por semana necesita bastante comida. Esta es una cesta tipo, repartida por partidas:

PartidaQué entraPeso en la cuenta
Proteína Huevos, pollo, atún en lata, legumbre, lácteos, algo de pescado La partida más cara, sobre un tercio del total
Hidratos Arroz, pasta, patata, pan, avena Ridículamente barata para lo que aporta
Fruta y verdura De temporada, congelada y en conserva Media, y baja mucho si compras de temporada
Grasa Aceite de oliva, frutos secos Poca cantidad, dura semanas

En total, la cesta semanal de comer bien de un jugador anda alrededor de 60 €. Son unos 240 € al mes, comiendo tú todo lo que necesitas para jugar cuatro días.

Y aquí está la trampa de la frase inicial: eso no es "el sobrecoste de comer bien". Es la comida. Ya la estabas pagando. La pregunta no es cuánto cuesta comer bien, es en qué se te está yendo lo que ya gastas.

Dónde se va el dinero de verdad

El dinero casi nunca se va donde uno cree. Las tres fugas más habituales:

  1. Los botes. Entre un preentreno, unos BCAA, un multivitamínico y un bote de proteína de marca cara, se va fácilmente 70 € al mes. De todo eso, lo que se sostiene es una parte muy pequeña. Lo tienes desglosado en el artículo de suplementos.
  2. La comida de fuera improvisada. El menú del día tres veces por semana y el bocadillo de gasolinera de camino a la pista pesan más que toda la partida de proteína de la cesta.
  3. Lo que se tira. La bolsa de espinacas del fondo del cajón, el pollo que caducó. Comprar sin lista es la vía más rápida de gastar más y comer peor.

La misma semana, 45 €

Se puede bajar de 60 € a 45 € sin comer peor. No es magia ni es comer triste: es cambiar el formato de las mismas cosas.

  • Huevos y legumbre como base de la proteína. Son, con diferencia, la proteína más barata por gramo que existe. El bote de garbanzos cocidos es el mejor producto del supermercado.
  • Congelado y en conserva. El pescado congelado, la verdura congelada y el atún en lata tienen prácticamente el mismo valor nutricional que el fresco y cuestan bastante menos. La verdura congelada además no se pudre en el cajón.
  • Fruta de temporada. Comprar fresas en diciembre es pagar el triple por lo mismo.
  • Marca blanca en lo básico. El arroz, la pasta, la avena, el atún y los lácteos no mejoran por llevar un logotipo.
  • Cocina en tanda. Una olla de arroz y una bandeja de pollo el domingo resuelven cuatro cenas de después de jugar y evitan el pedido a domicilio de las once y media.
  • Bebida de partido casera. Agua, azúcar, 1,5 g de sal por litro y zumo de limón. Sale por céntimos y hace el mismo trabajo que la de la máquina del club. La tienes en la receta de bebida isotónica casera.

Gratis

La lista de la compra del jugador. Exactamente esta cesta, en una hoja, ordenada por pasillos. Sin marcas y sin nada que venderte dentro.

Descárgala gratis

Lo que sí vale la pena pagar

No todo es recortar. Hay tres gastos que, si vas a hacerlos, rinden:

  • Un bote de creatina monohidrato. Unos 20 € el bote de medio kilo, que a 5 g al día te dura más de tres meses. Es de los pocos suplementos con décadas de estudios detrás.
  • Tápers decentes y una nevera pequeña de bolsa. Lo que te permite llevar comida de casa es lo que más dinero te ahorra a final de mes.
  • Que alguien te ordene la semana una vez. Ya sea un PDF de 29 € o una asesoría entera: si te ahorra dos pedidos a domicilio al mes, se ha pagado solo.

La comparación incómoda

Una pala de gama media son 300 € y dura una temporada si juegas mucho. Las clases, la cuota del club y las pistas suman todos los meses. Nadie discute ese gasto: forma parte de jugar.

La comida es lo único de esa lista que ya estabas pagando de todas formas y lo único que afecta a los cuatro días de la semana, no solo a los que pisas la pista. Comer mejor casi nunca es gastar más: es gastar lo mismo, ordenado de otra manera.

Información divulgativa para jugadores sanos. Las cifras son ejemplos orientativos para comparar partidas de gasto, no una recomendación de ingesta ni un presupuesto personalizado. Si tienes una patología o una alergia alimentaria, consúltalo con tu médico.

El resumen

  • La cesta de comer bien de un jugador ronda los 60 € por semana, y se puede hacer por 45 € sin bajar la calidad.
  • El dinero no se va en comida buena: se va en botes, en comida de fuera improvisada y en lo que se tira.
  • Huevos, legumbre, congelado, conserva, temporada y marca blanca. Ahí está casi todo el ahorro.
  • Cocinar en tanda el domingo es lo que evita el pedido de las once y media.

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